
Desde la remota antigüedad, los amantes han disfrutado con las delicias del masaje sensual. Unas manos amorosas y atentas pueden procurar maravillosas sensaciones a un cuerpo sensible y entregado. Por medio del masaje, los músculos se relajan, los nervios se tranquilizan, el estrés y las tensiones diarias se desvanecen. Nuestra piel despierta de su sueño y vibra con corrientes de placer que la recorren de la cabeza a los pies. A través de sus manos, nuestro amante nos transmite su protección, su ternura y su deseo. Dejamos a un lado las tensiones que conlleva el sexo focalizado en los genitales y en la obtención del orgasmo. Nos entregamos a los goces del juego sensual y de la intimidad compartida. Ello abre, en nuestra vida sexual, una nueva dimensión sumamente placentera y gratificante.
Preparando el ambiente
Lo primero para que os podáis entregar a la experiencia del masaje sensual es establecer un tiempo exclusivamente dedicado al masaje, en que os aseguréis de no ser interrumpidos ni molestados. La habitación que elijáis debiera estar a una temperatura de, al menos, 25º, y la superficie donde se tumbe el receptor, suficientemente acolchada. Edredones y cojines pueden proporcionaros comodidad.
Es esencial que la experiencia resulte placentera para ambos. Una luz tenue, el aroma del incienso o de los aceites esenciales, una música suave y relajante, e incluso compartir una copita de licor y unos bombones, hacen que todos los sentidos participen de la experiencia y propicien un clima de sensualidad y de erotismo. Una buena manera de comenzar es con tu pareja desnuda y tumbada boca abajo. Cubre sus piernas con una toalla grande y aterciopelada, dejando al descubierto su espalda y la mitad de sus nalgas. Pon las palmas de tus manos abiertas y relajadas, una a la altura de su corazón y la otra donde acaba su espalda. Allí permanecerás unos instantes atento a su respiración y a la tuya. Este tiempo de quietud es esencial, ya que permite la transición hacia el estado de concentración en uno mismo y en el otro, necesario para sentir la experiencia en toda su profundidad e intensidad

















