Yab Yum es la postura de los expertos, y la más adecuada para practicar el sexo tántrico porque favorece la conexión entre los amantes y el retraso de la eyaculación. En esta postura, el hombre debe sentarse con las piernas cruzadas, y la mujer se sentará sobre él, de frente y con las piernas a sus costados para que ambos puedan abrazarse. Mientras se practica el tantra puede haber penetración, pero no es necesaria, ya que lo más importante es el control de la respiración.