El director Bernardo Bertolucci contó con un reparto de lujo: Marlon Brando, Maria Schneider y Jean-Pierre Léaud. Es ya un clásico del cine erótico y tiene una de las escena más recordadas, que causó gran impacto en su día, y es aquella en la que el personaje de Brando sodomiza a la mujer, valiéndose de un poco de mantequilla a modo de lubricante. En la España franquista esta película se prohibió y aquellos que no querían perdérsela, debían viajar hasta los cines de Francia.