Sincronías Sexuales
Estudios de la influencia de las feromonas sugieren que el agrupamiento social puede afectar al sistema endocrino femenino, hasta el estreno que los valores hormonales se van sincronizando haciendo coincidir el inicio del ciclo menstrual de mujeres que conviven juntas. Se suele observar ese fenómeno en los pisos de estudiantes, en los conventos y entre madres, hijas y hermanas que viven bajo el mismo techo.
Es una pena que no se sincronice de la misma manera el deseo sexual entre parejas, ya que las discrepancias que pueden surgir son grandes temas cuando se aborda el tema sexual. Con qué frecuencia apetece y en qué momento son claves para la satisfacción sexual de la pareja. Queramos o no, las diferencias en el interés por el sexo suponen una fuente de conflicto en las parejas. Lo que para uno es muy poco para el otro es muchísimo, o viceversa.
Ilustración: Teixeita Leite
Algunas personas son comprensivas y entienden que sus deseos no siempre van a ser equiparables a los de su pareja, pero para otras es muy frustrante encontrar la puerta cerrada cuando la fogosidad apremia, pudiendo llegar a sentirse rechazadas y con la autoestima por los suelos. Si viviéramos en total sincronía sexual bastaría cualquier estimulo de la pareja para responder de manera eufórica, pero eso solamente ocurre en las primeras etapas del enamoramiento, después cada cual vuelve a su ritmo y si los compases son muy dispares pueden surgir los conflictos.
La falta de sincronía en el deseo sexual se suele vivir de manera diferente en función del género. Los hombres, aunque les disguste, suelen tolerar mejor que las mujeres no estén dispuestas cuando son requeridas para compartir sexo. Esto suele ocurrir por dos razones fundamentales. La primera debido a las reminiscencias de la tradicional actitud pasiva que se ha impuesto a la mujer en materia sexual, donde las mujeres “decentes” nunca tenían ganas y al sexo se le llamaba el débito conyugal. La segunda porque los hombres han utilizado más la masturbación como vía de escape y eso hace que se puedan consolar recurriendo a este sistema. Para las mujeres resulta más chocante que el hombre no responda sexualmente a sus insinuaciones, ya que es difícil sustraerse al estereotipo del hombre siempre sexualmente dispuesto; sin tener en cuenta que ellos también tienen sus momentos y que el estrés y las preocupaciones pueden interferir en su deseo sexual.
Ciertamente, cuando hay sincronía los encuentros son memorables y aquello echa chispas, pero no siempre se va coincidir al cien por cien. Así que un poquito de paciencia y comprensión. El deseo no se puede sincronizar como los relojes, así que es entendible que cada uno marque sus ritmos. Lo importante es llevarlo lo mejor posible y disfrutar de lo que nos ofrece el momento y la ocasión, entendiendo que el deseo sube y baja como las olas.
¿Te parece que la falta de sincronía en el deseo puede ser un problema para las parejas?
Disfrutar de la sexualidad supone un continuo aprendizaje que implica, más allá de la mecánica sexual, aspectos emocionales y afectivos. Especialistas del Instituto Espill exponen, con criterio y naturalidad, sus reflexiones para favorecer el disfrute de una sexualidad más feliz y responsable, de manera abierta y sin tapujos.
María Pérez ConchilloSexóloga fundadora y directora del Instituto Espill de Valencia, Co-Directora del Máster de salud sexual de la UNED y Presidenta de la Academia Española de Sexología Y Medicina Sexual; lleva más de 30 años de vida profesional dedicada a la promoción de los derechos sexuales y la salud sexual.
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