Arrastra este icono a la barra de tareas para anclar esta página
Arrastra este icono a la barra de tareas para anclar esta página
Cerrar
Cerrar
Cerrar
Cerrar
Sexo, amores y desamores
Blog: Sexo, amores y desamoresRSS feed

Los besos y los abrazos pasan a formar parte del menú navideño

Por María Pérez 19 dic. 2013 16:44
Ya huele a Navidad. Las calles iluminadas, los escaparates decorados y los turrones en la mesa, nos recuerdan que estamos a tan sólo unos días de las fiestas más íntimas y a la vez más públicas del año. Con esta celebración ocurre lo mismo que con la sexualidad: que aunque cada persona la vive y experimenta de un modo diferente, no deja de estar influida por la sociedad y por la gente que nos rodea.

En estos días el “espíritu navideño” hace que las personas pronuncien más veces palabras motivadoras como felicidad, amor, esperanza, salud o solidaridad. Esto repercute positivamente en las relaciones personales y hace que la gente parezca tener más ganas de tocarse, de interactuar física y afectivamente con los demás.

Otros motivos de tal euforia sensorial puede que sea el ambiente festivo, los reencuentros y los brindis de más. Pero el caso es que los besos y los abrazos pasan a formar parte del menú navideño.

Es por ello que esta época se convierte en una fiesta de la sexualidad. De hecho, se cuenta el 16 de Septiembre como la fecha que más nacimientos se producen en Estados Unidos ¿Por qué será…? Respuesta al interrogante: los nacimientos de esa fecha, si todo ha ido según lo previsto, fueron concebidos en el mes diciembre. 

Personalmente, me llama la atención la cantidad de imágenes y de chistes navideños con contenido erótico que están circulando de móvil a móvil desde el primer día de Diciembre. Y es que parece que el espíritu festivo se contagia al sexo.  

Además del humor, otra forma de favorecer el bienestar sexual es reflexionar de vez en cuando acerca de la propia sexualidad. Es tradicional que a final de año se haga un balance de lo acontecido, el cual está relacionado con sucesos afectivos, laborales, de salud… así como se formulan deseos para el año venidero. En el Imperio romano ya se realizaba este ritual a través de la veneración del dios Janus, representado por una cabeza con dos rostros: uno viejo y barbudo que miraba al año que se iba y una cara joven que miraba hacia el año que venía. 

¿Por qué no realizar esta reflexión desde el plano sexual? Puede ser muy interesante y divertido tomarse un tiempo para pensar en cosas como estas: 

• Recordar los momentos eróticos vividos (salvajes, románticos, desastrosos, placenteros, dolorosos, divertidos… ¿cuál te gustó más? ¿y cuál menos?)
• Acordarse de las personas con quienes se compartieron esos momentos íntimos:¿tuvisteis feeling? ¿tenéis una buena comunicación sexual? ¿existieron sentimientos? ¿qué te gusta de él/ella? ¿qué cosas le propondrías? 
• Pensar en aquello nuevo que se ha aprendido o probado: ¿mereció la pena? ¿lo repetirías?
• Imaginar lo que te gustaría aprender o probar (una postura o práctica nueva, leer literatura erótica, comprar un juguete o lencería atrevida…).
• Proponerse o proponer retos (superar miedos, tener más comunicación con la pareja  , ganar en autoestima…)

Compartir estos deseos y hacerlos realidad está de tu mano. Recuerda que la sexualidad es responsabilidad de uno mismo. Así que atrévete a explorar, aprender de la experiencia, a inventar caricias nuevas, disfrutar de tu cuerpo y degustar cada una de las sensaciones que permite tu naturaleza sexual.

Te deseamos ¡Feliz Navidad y Próspero Sexo Nuevo


Esperanza Gil Somoza

 

Tocar, explorar, descubrir nuestro cuerpo y sus sensaciones es fuente de bienestar y salud sexual.

Por María Pérez 12 dic. 2013 10:30
Los seres humanos somos exploradores por naturaleza, desde que nacemos hasta que morimos estamos en la continua búsqueda de sensaciones que provienen del mundo externo o que simplemente se alojan en nosotros mismos.
Lo vemos  claramente en
 la curiosidad de los niños. Juegan, untan sus manos de barro, de pintura, de comida; meten los  dedos en las papillas; chupan sus pies; exploran sus genitales, los huelen, los miran, los tocan, se asombran, se ríen. Todo un cóctel de sensaciones que disfrutan por si mismos con naturalidad.

Y esta capacidad de disfrutar, de explorarse, de curiosear, es una virtud que puede mantenerse intacta durante toda la vida y contribuir al adecuado desarrollo  de nuestra sexualidad.

Tocar, explorar, descubrir nuestro cuerpo y sus  sensaciones es fuente de bienestar y salud sexual. 

Nuestro cuerpo es el territorio con el que estamos en contacto diariamente, explorarlo implica recorrer sus caminos, observar cada rincón, identificar sus rutas, tomar conciencia de las zonas que se encuentran en buenas condiciones, y así mismo las que requieren mayor cuidado, comprender las delicias de cada zona y como incrementarlas, en fin, hacer nuestros mapas corporales para ser guías “turísticos” de las sensaciones propias.

Los profesionales en sexología estamos en continuo contacto con pacientes que disfrutan de los ejercicios de exploración corporal que les recomendamos, sin embargo algunas personas presentan  dificultades para explorar su cuerpo, muchas de ellas por aprendizajes negativos de la sexualidad que han ido adquiriendo a lo largo de su vida, frases como “me da vergüenza” “es pecado” “yo ya me conozco, para que más” “otros me conocen, yo no necesito conocerme” “me da miedo” “no sé cómo empezar”, son comunes en nuestro ejercicio diario, y notamos como desencadenan diferentes tipos de problemas sexuales que se evidencian en su motivo de consulta.

Pero a medida que se trabaja con ellos, toman conciencia de que son dueños de su cuerpo, que les proporciona sensaciones maravillosas que merecen la atención. Considerando cualidades de estos  ejercicios, los sexólogos los recomendamos a todo tipo de personas con o sin pareja, pues el contacto con uno  mismo trae innumerables beneficios:

- Nos ayuda a consentirnos, a mimarnos a demostrarnos el afecto y de esta manera a integrar una a una las zonas que se encuentran aisladas.
- Permite conocerse a sí mismo, identificar las sensaciones agradables, desagradables, las partes que nos mas gustan, las que generan más placer, las que quedan en segundo plano, la intensidad de las caricias, de las temperaturas, texturas y de esta manera  podemos servir de guías para indicar a otros como recorrer nuestro mapa de sensaciones.  
 
Es importante destacar que el placer de consentirnos es un derecho humano, un derecho sexual que va ligado a la intimidad, esto quiere decir que tanto tú como tu pareja tenéis derecho a hacerlo juntos o en privacidad, pues contribuye a favorecer la vida sexual.

¿Pero cómo explorar nuestro cuerpo?

Existen muchos ejercicios y diferentes formas de realizarlos, los sexólogos utilizamos algunas técnicas específicas a las que agregamos  nuestro estilo. Lo más importante es que seas creativo y que te dejes llevar. Pueden surgir propuestas divertidas e innovadoras. 

Algunas recomendaciones:

- En primer lugar toma conciencia de tu de tu cuerpo, de tu respiración.
- Detalla cada parte tu cuerpo ante un espejo, identifica que partes te atraen más.
- Explora cada zona con tus manos,  variando la intensidad de las caricias. Comienza desde tu cabello, tus mejillas, hasta los dedos de tus pies. No olvides las zonas que menos imaginas, puedes encontrar sensaciones agradables en ellas.
- Usa algunos objetos como plumas, hielo, sabanas. Explora las diferentes texturas, temperaturas.
- Si deseas, deléitate con sonidos y música de tu preferencia.
- Disfruta

Explorar nuestro cuerpo es un ejercicio de conexión con nosotros mismos, nos hace sentir vitales, nos recuerda que existimos, que sentimos, que disfrutamos, que somos seres valiosos, importantes, que tenemos cinco sentidos a nuestra disposición y un centenar de zonas esperando ser exploradas. 

Tú cuerpo es tuyo, ¡disfrútalo!






 

Por María Pérez 4 dic. 2013 09:39
Hoy 3 de Diciembre es un día de celebración  porque son cada día más las personas que no dejan que las limitaciones funcionales pasen por encima de las posibilidades, celebración porque cada vez son más las personas que conocen mejor la realidad del colectivo de las personas con diversidad funcional. 

Pero también es un día para reivindicar, pues la realidad de quienes viven con una discapacidad todavía no es tan hermosa como nos gustaría y el propio colectivo nos recuerda como cada día tienen que luchar para salvar las barreras físicas y mentales que la sociedad les plantea limitando y haciéndoles más difícil compartir espacios, afectos, ideas y emociones. Y también para reivindicar los derechos sexuales de las personas con discapacidad.  

Las dificultades para disfrutar de la sexualidad es buena prueba de ello, a unos se les excluye, como si su discapacidad sensorial y/o física les arrebatara la capacidad de amar, desear y disfrutar del sexo; a otros se les reprime y castiga, como si la discapacidad intelectual significara convertirte en un ángel sin sexo o un demonio con deseo sexuales irreprimibles.  Y entre tantas actitudes negativas, la mujer se lleva la peor parte,”   la que recibe una doble discriminación, una por ser discapacitada, otra por ser  mujer. 

Pero no todo es pesimismo, hay que reconocer y resaltar que cada vez son más quienes escapan a la exclusión y ejercen sus derechos y cada vez se hace más fuerte el grupo de profesionales que trabajamos para ayudarles.  Hoy Día Internacional de la Discapacidad es un buen momento para hacer visibles estos derechos. Iniciativas como el programa de Educación Sexual para personas con Discapacidad de Comunidad Valenciana (DISCASEX) o el corto “Una habitación propia” del programa de formación en Salud Sexual de la UNED  son solo algunos ejemplos del trabajo en pro de la salud sexual y los derechos sexuales de las personas con discapacidad...Y es que la sexualidad es inherente al ser humano desde el día de su nacimiento hasta el momento de su muerte, por lo que además de un derecho humano fundamental y universal (13.º Congreso Mundial de Sexología 1997 Valencia. España) es una necesidad interpersonal básica como el deseo de contacto, intimidad, placer, ternura y amor.  Pero es un derecho y una necesidad de todos, no únicamente de la gente joven, guapa y perfectamente sana. Pues la sexualidad es parte integral de la personalidad y de su desarrollo depende el desarrollo pleno de su SALUD en sentido global. 

El hecho de que la sexualidad esté tan ligada a la parcela íntima de la persona y a sus emociones más profundas, la convierte un potente catalizador emocional. De manera que cuando el individuo disfruta de una relación sexual satisfactoria crece su autoestima, mejora su estado de ánimo y el tono de la relación de pareja cuando se tiene. Sin embargo, entender la sexualidad como un problema, como algo negativo, como un deseo impropio y sucio, sentir que no eres capaz de disfrutar, creer que no eres capaz de hacer que el otro disfrute o simplemente que no eres deseable para nadie, genera una insatisfacción que desemboca en tristeza, baja autoestima y deteriora la vida en pareja o la posibilidad de tenerla si se desea.

Por tanto, conociendo el potencial positivo, pero también negativo de la sexualidad, atender a la mejora de la salud sexual de las personas con discapacidad es además de una obligación de las administraciones y los profesionales de la salud, es un deber de toda la sociedad. Un buen comienzo es empezar por conocer, aceptar y respetar la sexualidad de las personas con discapacidad.  

Se tenga o no pareja, se viva  con más o menos limitaciones físicas, sensoriales, cognitivas o intelectuales, todos podemos disfrutar de nuestra sexualidad, si hay barreras que lo impidan, empujemos todos juntos para derribarlas.  

“El amor y el placer no entienden de capacidades”


 

Es de vital importancia recordar que vivimos todavía en un tiempo en el que el virus continúa propagándose, dejando a su paso miles de historias difíciles de contar.

Por María Pérez 28 nov. 2013 12:30
Desde hace tres décadas el SIDA se infiltra cruelmente  en los encuentros sexuales a través de una red social mucho más extensa que Facebook o Twitter. Para quien no lo sepa, el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) es la enfermedad provocada por la infección del VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) que debilita lenta y progresivamente el sistema inmunitario cuando entra en el organismo del individuo. Al perder la capacidad de defensa, el cuerpo no puede reaccionar ante cualquier infección oportunista que se le presente, constituyendo así una enfermedad crónica y que, si no se atiende, puede ser potencialmente mortal. Aunque el virus se puede transmitir a través de la sangre o de madre a hijo - en el útero, durante el parto o mediante la lactancia- , el 80% de las infecciones se producen por vía sexual.

De este modo, hablamos de redes sociales de transmisión: Juan tiene el VIH pero es ignorante de su suerte, ya que no tiene síntomas todavía y ni siquiera piensa que es portador del virus ¿acaso es él un drogadicto? De este modo, tiene relaciones sexuales sin preservativo con dos chicas: Silvia y Magda. Éstas, a su vez, durante los meses siguientes tienes diferentes parejas sexuales: Fede, Guillem, Marcos y Pascual. 

Así, aunque Juan, Silvia o Guillem, a priori pueda parecer que son personas totalmente sanas, es posible que hayan contraído el VIH y no lo sospechen hasta que los síntomas se hagan evidentes un tiempo después. De ello podemos deducir que El SIDA no es sólo cosa de “yonkis,  prostitutas y homosexuales”. Aunque cuando se habla de éstos colectivos se les identifique con grupos de riesgo, en realidad se tiene que hablar de conductas de riesgo, ya que toda persona que no se “cuide” y pase por alto conductas responsables, está expuesto a ello. Por conductas responsables nos referimos a usar el preservativo como método de barrera para evitar el contagio, tanto en las relaciones con penetración anal, vaginal como en las prácticas orales.

Aunque se piense que esto sólo ocurre en África, nada más lejos  de la realidad. El SIDA sigue estando presente en Occidente. De hecho, sólo en España se estima que hay de 120.000 a 150.000 personas infectadas con el VIH. Por eso, adelantándonos al Día Mundial de la Acción contra el SIDA, el presente post comparte el espíritu y el mismo propósito de cada 1 de Diciembre: Recordar que vivimos todavía en un tiempo en el que el virus continúa propagándose, dejando a su paso miles de historias difíciles de contar. 


Hablamos de estimaciones, puesto que no es posible realizar un recuento exacto. El diagnóstico tardío por la demora en la aparición de los síntomas, así como el estigma social que supone esta enfermedad, hacen difícil contar los casos de forma estricta. En cualquier caso, detrás de cada número encontramos a las personas que sufren la enfermedad en su piel cada día. Y es que además de las secuelas físicas, hay algo que causa tremendo dolor: la etiqueta asociada a la enfermedad que lleva a la soledad, al abandono y a la exclusión social. 

Recuerdo que estando en la universidad, organicé una charla sobre el SIDA invitando a personas de la asociación AVACOS (Asociación Valenciana Contra el Sida), para que nos contasen su experiencia con la enfermedad. Con ello se pretendía acercar la realidad al colectivo estudiantil.  De esas historias, lo impactante fue el relato sentido y amargo de cómo la red social de estas personas fue destejiéndose inmediatamente después del diagnóstico y revelación de la enfermedad. La familia y los amigos fueron alejándose de ellos por miedo al contagio, constituyendo así un virus más letal que el propio VIH, el virus de la ignorancia y de la intolerancia social.

Éste es otro de los propósitos: Acabar con la desinformación y la exclusión social. En ocasiones, una insuficiente o inadecuada información puede derivar en una serie de mitos y de creencias erróneas a cerca del SIDA que producen intolerancia hacia las personas que padecen la enfermedad. Y esto es comprensible puesto que la ignorancia y el miedo pueden hacer que se adopten conductas de evitación y que por tanto la gente intente alejarse de esas personas consideradas sin más, focos de infección.

Como decían Master y Johnson (investigadores de la sexualidad humana y protagonistas de la serie Master of Sex) el SIDA engloba muchos de los miedos humanos más recurrentes: el miedo a lo desconocido, a la muerte, a la incapacidad, al sexo, a la sangre, al abandono y a la soledad. Esto hizo que en la segunda década de la enfermedad, se generara una evidente alarma social abanderada por coloristas campañas sociales para el uso del preservativo, fundamentalmente.

No obstante, con los avances en los fármacos antirretrovirales y los recortes en las ayudas para las campañas de prevención y para las Asociaciones accionistas contra el SIDA, han hecho que se reduzca esta alerta ante esta realidad en la población. Esto no es positivo puesto que la gente necesita ser informada y saber que desgraciadamente el SIDA sigue siendo un cruel invitado en muchos encuentros sexuales.  
 

A medida que la sexualidad se concibe como una dimensión fundamental del ser humano y el placer es reconocido como derecho, se van desarrollando actitudes positivas y hábitos saludables, en este caso el uso de lubricantes.

Por María Pérez 21 nov. 2013 16:21
El uso de los lubricantes íntimos es una práctica que se ha extendido con los años. Cada vez son más las personas que los consideran parte de lista de elementos prioritarios, y son más los lugares que los ofrecen al público con naturalidad (supermercados, farmacias, sex shops, tiendas naturistas), y no precisamente por ser un tema de moda, sino porque las personas empiezan a integrar y considerar su zona genital como una zona importante, que requiere cuidado, atención y cariño al igual que muchas otras partes del cuerpo.

A medida que la sexualidad se concibe como una dimensión fundamental del ser humano y el placer es reconocido como derecho, se van desarrollando actitudes positivas que llevan a la adquisición de hábitos saludables en el tema de la sexualidad, en este caso el uso de  lubricantes.

La lubricación vaginal es una respuesta fisiológica que se produce en la fase de excitación sexual, debida a la congestión genital  producida por la afluencia de sangre en la zona pélvica. Los fluidos que acompañan la excitación protegen la mucosa de la vulva y vagina permitiendo  que el contacto, tanto de los dedos, como de juguetes o del pene no dañen una parte tan delicada. 

Una de sus funciones consiste en cuidar la zona vaginal de infecciones,  pero también tiene como función facilitar las prácticas sexuales como masturbación, juegos con y sin penetración, reduciendo la molesta fricción en la zona genital.

En ocasiones, por diferente circunstancias no es suficiente el lubricado fisiológico y eso suponía un grave problema para muchas personas, ya que las molestias que acompañan la falta de lubricación les impedía disfrutar de la estimulación sexual.  Este sufrimiento se solía vivir en secreto y, en varios casos, se recurría a remedios caseros como vaselina, aceite, incluso saliva. Afortunadamente hoy en día el placer sexual se considera un derecho y la respuesta a las necesidades surgen de distintos sectores. La industria química y farmacéutica, conscientes de la necesidad ofrecen sustancias que imitan los fluidos vaginales y permiten que esta zona se mantenga lubricada.
¿Cuando usar un lubricante?

Es importante recalcar que un lubricante puede ser de gran ayuda en diferentes ocasiones. Tanto para personas que presentan dificultades con su lubricación, como para quienes deciden beneficiarse de sus propiedades en prácticas sexuales y cuidado genital.

Veamos algunos casos para ilustrar el tema: 

Marta de 59 años nos cuenta: “Desde que ha llegado la menopausia siento mayor sequedad vaginal, esto es bastante incomodo tanto cuando tengo relaciones sexuales, como para mí, siento seco y es incómodo.” 

Los hombres también pueden beneficiarse de las propiedades de los lubricantes como le ocurre a Julián de 60 años:  “No tengo pareja, pero disfruto mi sexualidad, el tocarme a mí mismo es algo que llevo muy bien, me satisface, y me gusta, pero claro necesito usar un lubricante, pues a veces siento que no fluye."

También las personas jóvenes pueden necesitarlos como le ocurre a María 35 de años: “Noto que algunos medicamentos me resecan la vagina, el problema es que muchos de ellos son medicamentos que no puedo suspender, se lo he comentado a mi médico.”
  
Lorena de 30 años nos comenta: “He probado las relaciones sexuales en la bañera, en el mar, pero creo que se hace más difícil, pues noto que el agua elimina mi lubricación, me gustaría seguir experimentándolas y ayudarme con algún lubricante.” 

En el caso de la penetración anal, tanto en los casos de parejas homosexuales, como heterosexuales el adecuado uso de un lubricante es altamente recomendable, ya que, así como  la vagina se lubrica en el proceso de excitación, al esfínter anal no le ocurre lo mismo y no se lubrica. “Arturo y yo queremos iniciar nuestras primeras relaciones sexuales pero sabemos que se nos dificulta, nos han dicho que hay lubricantes que pueden facilitar la penetración.” David. 

Cuando se utilizan juguetes sexuales ayuda a proteger las mucosas al permitir que estos se deslicen bien.  Angela y Rosan 22 y 23 años  “Una amiga nos sugirió comprar unos juguetitos, estamos encantadas, los disfrutamos mucho, pero a veces Angela, que lubrica menos, no quería porque dice que aunque le gustan, los siente resecos, no se deslizan bien y le resulta  molesto. Desde que usamos lubricante todo va mucho mejor.”

Como se ha explicado, los lubricantes son un buen recurso en muchas situaciones, pero la falta de lubricación también puede ser debida  al descenso de estrógenos en la menopausia, al consumo de ciertos medicamentos, a problemas de pareja, miedos, temores, ansiedad, no sentirse a gusto en la relación, etc. En estos casos es necesario consultarlo con los profesionales en sexología y ginecología (según sea el caso), quienes determina las medidas necesarias para llevar un tratamiento adecuado.

La elección del tipo de lubricante es muy personal y depende de cada edad. En los casos de sequedad vaginal debida a la edad son muy recomendables los fluidos vaginales que contienen isoflavonas de soja, incluso cremas con estrógenos, si no hay ninguna contraindicación que lo impida. Lo mejor es consultar con un profesional de la ginecológica o en la farmacia.

En los demás casos hay lubricantes para todos los gustos. La industria se ha esmerado por ofrecer un variado y amplio mercado: distintos olores y sabores, aunque hay quien prefiere que no enmascaren los estimulantes olores genitales; otras personas adoran el olor a fresa o a piña. Para algunas, los que tienen el efecto frio calor les supone un aliciente más en las estimulación. 

Lo importante es elegir productos que sean de calidad y que cumplan las normas sanitarias. En este caso pueden ser a base de agua (para quienes prefieren que se absorban en la piel evitando la sensación aceitosa) o siliconados (recomendados para las relaciones sexuales en contacto con el agua), que no alteren el ph vaginal y no predispongan a infecciones, y por último que no sean derivados de hidrocarburos (aceites, vaselinas) ya que alteran el látex y los juguetes sexuales.


 ¿Utilizas lubricante? ¿Crees que pueda ser útil para ti? 

 
Sobre el blog

Disfrutar de la sexualidad supone un continuo aprendizaje que implica, más allá de la mecánica sexual, aspectos emocionales y afectivos. Especialistas del Instituto Espill exponen, con criterio y naturalidad, sus reflexiones para favorecer el disfrute de una sexualidad más feliz y responsable, de manera abierta y sin tapujos.

Sobre la autora
  • María Pérez ConchilloMaría Pérez Conchillo

    Sexóloga fundadora y directora del Instituto Espill de Valencia, Co-Directora del Máster de salud sexual de la UNED y Presidenta de la Academia Española de Sexología Y Medicina Sexual; lleva más de 30 años de vida profesional dedicada a la promoción de los derechos sexuales y la salud sexual.

No hay tweets disponibles
Leer más
Cerrar
Cerrar
  • Arrastra el icono de MSN a la barra de tareas para anclar esta página
  • Arrastra el icono de MSN a la barra de tareas para anclar esta página
  • Arrastra el icono de MSN a la barra de tareas para anclar esta página

Descubre cómo anclar esta página al menú de inicio


Para anclar esta página a tu barra de tareas, solo tienes que arrastra el icono de MSN de:

  • la barra de anclaje
  • la barra de direcciones
  • la pestaña de Internet Explorer

a la barra de tareas de Windows, en la parte inferior de tu pantalla

  • Las páginas ancladas te ofrecen el contenido que más te gusta de un modo mucho más rápido

Ventajas de anclar una página


Las páginas ancladas te ofrecen el contenido que más te gusta de un modo mucho más rápido

  • Abre tus páginas favoritas de MSN sin tener que abrir antes el navegador
  • Utiliza la 'JumpList' para acceder directamente a las secciones más importantes de MSN y enterarte en tiempo real de las últimas novedades
  • Ancla tantas secciones de MSN como quieras: Mujer, Entretenimiento, …